Es una falta de control voluntario sobre el reflejo eyaculatorio de forma que el varón eyacula a los pocos minutos o incluso segundos de comenzar la relación sexual.
La eyaculación se produce demasiado rápido, en algunos casos, incluso antes de penetrar
La eyaculación precoz supone una incapacidad para posponer un orgasmo, independientemente del tiempo que tarde en eyacular. El hombre eyacula con excesiva rapidez durante la actividad sexual, pudiendo eyacular incluso durante los previos o juego inicial.
Las varones que padecen este problema no consigue disfrutar de sus relaciones sexuales, se suelen sentir culpables ante sus parejas y pueden acabar evitando las relaciones sexuales por la insatisfacción y el malestar que le produce esta falta de control.


